Es una flauta nativa americana de cinco agujeros trabajada en tatajuba, una madera densa de origen tropical con una voz cálida y proyectada.
Está afinada en Mi5 y construida sobre una escala pentatónica menor, lo que significa que cualquier combinación de agujeros suena bien desde el primer momento.
El diseño está optimizado para que, además de la pentatónica base, sea accesible tocar algunas notas cromáticas. Más posibilidades sin perder la sencillez.
El acabado es aceite y cera. Nada que altere la madera. Solo protección y tacto.
Lleva un tótem simple con incrustaciones.
Este modelo es el punto de entrada a las flautas de Alpa Kamaska. El precio es menor, el proceso de construcción no.
Escúchala:
Sonido natural:
Sonido con reverb:








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